La farsa Zacatecana

– Bajan homicidios en Zacatecas, pero aumentan desapariciones durante el gobierno de Monreal. – El Gobierno de Zacatecas ha publicitado ampliamente la supuesta reducción de los homicidios en esa entidad; sin embargo, omite informar que se ha venido presentando un incremento significativo de las denuncias por desaparición de personas, que casi se triplicaron en los últimos años.

por Luis Herrera y Christian García Muñoz| Reporte Índigo Staff | Reporte Indigo |19 de Enero de 2026 00:06 hs. La reducción de los homicidios que ha venido difundiendo ampliamente el Gobierno de Zacatecas, encabezado por el mandatario, David Monreal Ávila, ha estado acompañada durante la actual administración estatal por un incremento de las denuncias presentadas por desaparición de personas, de acuerdo con los registros que elabora en esta materia la Fiscalía General de Justicia de esa entidad federativa.

Esta reducción en los homicidios dolosos reportada desde 2024 y a lo largo de 2025 es un dato que debe leerse con cautela, pues podría responder más a un desplazamiento estadístico que a una mejora real de la seguridad, advirtió Erick Ruíz, secretario técnico del Seminario de Estudios en Defensa, Seguridad e Inteligencia de la UNAM.

En entrevista, el especialista señaló que en diversas regiones del país se observa una correlación negativa entre la disminución de homicidios y el aumento de personas no localizadas.

“Es debatible si estamos ante una baja real o si estos hechos dejan de registrarse como homicidios y se migran a las estadísticas de desapariciones”, explicó.

En el caso particular del gobierno de Monreal Ávila, cada vez que se aborda la supuesta caída de los homicidios durante su gestión, omite advertir que las denuncias por desaparición de personas se han disparado en estos últimos años, lo que pone en entredicho la narrativa oficial de las autoridades estatales que habla de una disminución marcada de la violencia en Zacatecas.

Fiscalía evidencia aumento de desapariciones
Un informe en esta materia proporcionado recientemente por la Fiscalía General de Justicia de Zacatecas, mediante los mecanismos de transparencia, confirma que las denuncias por desaparición de personas en el territorio zacatecano han estado cerca de triplicarse durante el mandato de Monreal Ávila.

Los registros que entregó la Fiscalía muestran que en el año 2021, cuando comenzaba la administración estatal de Monreal Ávila, en la entidad se presentó un total de 113 denuncias por el delito de desaparición de personas; una incidencia que aumentaría en el 2022 hasta alcanzar las 164 denuncias; que volvería a incrementarse en el 2023 que arrojaría 305 denuncias; y que seguiría escalando en el 2024, cuando los zacatecanos interpusieron 321 denuncias por estos hechos.

Esto significa que entre 2021 y 2024, el último año que aparece con una estadística ya consolidada en el informe, las denuncias por desaparición de personas en Zacatecas estuvieron a muy poco de triplicarse, pues registraron un incremento del 184.07 por ciento.

En ese mismo periodo también se presentó una cantidad significativa de denuncias por personas no localizadas, aunque esta incidencia no muestra una tendencia al alza tan clara como la de las desapariciones: en el año 2021 hubo un total de 897 denuncias por personas no localizadas; para el 2022 fueron 931; un nuevo incremento se alcanzaría en 2023 con 936 denuncias de esta índole; mientras que para el 2024 este indicador bajaría a 879 denuncias, según la información obtenida de la Fiscalía estatal (folio: 321103825000297).

Los datos presentados son engañosos
De acuerdo con el académico Ruíz de la Cruz, las organizaciones delictivas podrían estar optando por “invisibilizar” la violencia como una forma de evitar confrontaciones directas con fuerzas federales y el mayor despliegue de seguridad.

“Cuando se trata de personas no localizadas, el tratamiento del hecho es distinto a si se clasificara como homicidio doloso”, dijo.

El especialista alertó que este escenario configura lo que denominó una “paz estadística”, en la que los indicadores oficiales sugieren estabilidad, pero sin que ello se traduzca en una mejora tangible de la seguridad para la población.

Subrayó que la persistencia de las desapariciones y la falta de esclarecimiento de los casos evidencian que la reducción de homicidios no necesariamente implica un debilitamiento del crimen organizado. Por el contrario, advirtió que podría tratarse de una reconfiguración de la violencia que exige políticas públicas más integrales, capaces de atender tanto los delitos visibles como aquellos que quedan fuera de las estadísticas tradicionales.

Campamentos criminales en Zacatecas
Con este crecimiento que está presentando el fenómeno delictivo de las desapariciones en Zacatecas, no sorprende que las autoridades federales continúen descubriendo en el territorio de esa entidad campamentos de las organizaciones criminales que operan en sus municipios, como los que fueron reportados este 4 de enero de 2026.

Mediante un comunicado publicado por el Gobierno estatal, se informó que elementos del Ejército Mexicano, con el apoyo de la Fuerza de Reacción Inmediata Zacatecas (FRIZ) y la Guardia Nacional destruyeron campamentos utilizados por la delincuencia organizada en la comunidad Junta de los Ríos, municipio de Villanueva.

En ese operativo se logró la localización y destrucción de 12 puestos de observación utilizados por un grupo delincuencial, los cuales se encontraban camuflados con piedras y ramas.

Desaparecidos: narrativa cuestionable
Aunque los registros que elabora la Fiscalía General de Justicia de Zacatecas arrojan claramente una tendencia alcista en la presentación de denuncias por el delito de desaparición de personas, durante toda la primera mitad de la administración del gobernador David Monreal Ávila y aun los primeros meses de su cuarto año, el Gobierno estatal sostiene una narrativa oficial sobre una presunta reducción en la incidencia de este fenómeno delictivo, mismo que suele tener detrás al crimen organizado.

Independientemente de la información que genera la Fiscalía local que confirma que las denuncias por desaparición de personas casi se triplicaron entre 2021 y 2024, el Gobierno de Zacatecas difunde mensajes hacia la población del estado donde asevera que estas dinámicas criminales están disminuyendo en la entidad, aunque no expone la estadística específica en la que fundamenta dicha narrativa.

Presumen ‘logros’ en búsqueda de personas
Este 13 de enero de 2026, el Gobierno estatal emitió un comunicado donde señala: “Como resultado de las acciones emprendidas por la administración estatal, encabezada por el gobernador David Monreal Ávila y la Fiscalía General de Justicia, junto con los colectivos de búsqueda de personas, se ha logrado una reducción de 43 por ciento en el número de personas desaparecidas, entre 2024 y 2025”.

“En la primera reunión del año, con representantes de familias de personas desaparecidas, encabezada por el Comisionado Local de Búsqueda de Personas Desaparecidas, Everardo Ramírez Aguayo, se presentó un informe respecto de las actividades emprendidas durante 2025, en las que destacan la realización de 285 búsquedas en territorio estatal y en otras entidades federativas. De estas búsquedas, 117 fueron en vida, con 18 resultados positivos, y 168 forenses, con un total de 37 acciones positivas”.

De acuerdo con la Ley en Materia de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición cometida por Particulares para el Estado de Zacatecas, la “Persona Desaparecida” se define como: “Persona cuyo paradero se desconoce y se presuma, a partir de cualquier indicio, que su ausencia se relaciona con la comisión de un delito”; mientras que la “Persona No Localizada” se concibe como la: “Persona cuya ubicación es desconocida y que de acuerdo con la información que se reporte a la autoridad, su ausencia no se relaciona con la probable comisión de algún delito”.

La cifra de homicidios ocultos
Aunque las estadísticas oficiales reportan una reducción sostenida de los homicidios dolosos en el país, una parte significativa de la violencia letal permanece fuera de los registros. Se trata de los llamados “homicidios ocultos”: asesinatos que no se contabilizan como tales porque los cuerpos no han sido localizados o no han sido identificados, explicó Erick Ruíz, secretario técnico del Seminario de Estudios en Defensa, Seguridad e Inteligencia de la UNAM.

El académico señaló que sí existe una relación directa entre el incremento de las desapariciones y la disminución de homicidios registrados.

“La respuesta corta es sí: una proporción importante, y alarmante, de las desapariciones corresponde a homicidios dolosos que no se contabilizan porque no hay un cuerpo hallado”, afirmó.

Ruíz explicó que el sistema de registro penal depende, en buena medida, de la localización del cuerpo para que un hecho pueda ser perseguido y clasificado formalmente como homicidio. En ese sentido, la desaparición de personas se convierte en un mecanismo que invisibiliza la violencia letal. “Si no hay cuerpo, no hay delito que perseguir como homicidio”, resumió.

Hay un limbo estadístico
A inicios de 2026, la información de la Comisión Nacional de Búsqueda revela que el número de personas desaparecidas en México ya supera las 130 mil. A ello se suma el hallazgo, tan solo en los últimos meses, de alrededor de 150 fosas clandestinas en distintas regiones del país.

Este escenario, advirtió Ruíz, ha generado un “limbo estadístico” en el que miles de cuerpos permanecen sin identificar. Se trata de restos localizados tanto en fosas clandestinas como en fosas comunes, así como de cadáveres resguardados en servicios médicos forenses, que no han podido ser vinculados a una identidad ni a una carpeta de investigación específica.

Ruíz añadió que la evidencia forense refuerza esta hipótesis. De acuerdo con los registros de colectivos y organizaciones, la mayoría de las personas halladas sin vida presentan claros signos de violencia. Esto confirmaría que, en muchos casos, la desaparición fue un método previo —o incluso posterior— al homicidio, utilizado para ocultar la evidencia del crimen y dificultar su investigación.

Para el especialista de la UNAM, el fenómeno de los homicidios ocultos obliga a replantear la forma en que se evalúan las políticas de seguridad.

“La disminución de homicidios en los números no necesariamente implica una reducción real de la violencia letal, sino una reconfiguración de cómo se ejerce y cómo se registra”, advirtió.

Finalmente, Ruíz sostuvo que mientras no se fortalezca la búsqueda de personas, la identificación forense y la integración de estadísticas que crucen desapariciones, fosas y cuerpos no identificados, el país seguirá enfrentando una violencia parcialmente invisible: una que no aparece en los balances oficiales, pero que se manifiesta todos los días en la crisis humanitaria de las desapariciones.

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